El acceso de vehículos a motor a la pista costera de la Serra d’Irta continúa regulado hasta el 6 de septiembre de 2026. El control funciona de 8.00 a 19.30 horas mediante dos barreras: una al norte, antes de la Torre Badum desde Peñíscola, y otra al sur, después de Cala Blanca en Alcossebre.

Solo pueden pasar los visitantes que dispongan de una plaza de aparcamiento reservada, los propietarios y residentes que se dirijan a sus inmuebles y los vehículos autorizados. La medida afecta al tránsito motorizado; no convierte el espacio en inaccesible para quien planifique una visita a pie o en bicicleta dentro de la normativa del parque.

Dos barreras ordenan la pista litoral

El punto norte se sitúa en el término de Peñíscola antes de alcanzar la Torre Badum. El control sur se encuentra en Alcossebre, una vez superada Cala Blanca. Personal del parque gestiona ambos accesos durante la franja anunciada.

La existencia de dos entradas no implica que pueda atravesarse libremente la costa en coche. Cada vehículo debe encajar en uno de los supuestos permitidos y el visitante ordinario necesita haber reservado previamente una plaza de estacionamiento.

La reserva de aparcamiento es la llave para visitantes

La información municipal no presenta la reserva como una recomendación, sino como una condición para autorizar el paso de visitantes motorizados. Llegar sin plaza puede impedir el acceso aunque todavía queden horas dentro del horario de control.

Propietarios, residentes y vehículos autorizados forman categorías separadas. Quien crea pertenecer a uno de esos grupos debe consultar la documentación exigida por la Generalitat y no asumir que una explicación verbal bastará en la barrera.

La regulación termina el 6 de septiembre

El periodo publicado comenzó el 20 de junio y finalizará el 6 de septiembre. Hasta entonces, el control diario se extiende de 8.00 a 19.30 horas, coincidiendo con las semanas de mayor presión de visitantes sobre el litoral protegido.

La fecha final no debe interpretarse como una autorización general para cualquier uso posterior. La Serra d’Irta conserva su normativa ambiental permanente y puede adoptar restricciones adicionales por riesgo de incendio, emergencias o trabajos de conservación.

Una norma distinta de las rutas de piedra seca

La Veu ya publicó cinco rutas circulares vinculadas al patrimonio de piedra seca. Aquella información describía itinerarios; la novedad práctica de esta pieza es aclarar cómo funciona el acceso motorizado a la costa durante el verano y evitar que ambos asuntos se confundan.

Una reserva de aparcamiento tampoco sustituye la preparación de la excursión. Peñíscola Turismo recomienda tener en cuenta el terreno pedregoso, llevar agua y mantener el teléfono cargado. La autorización de paso solo resuelve el vehículo, no las condiciones físicas o meteorológicas del recorrido.

Fuentes

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